miércoles, 7 de octubre de 2015

Sad days


Hoy es uno de esos días en los que sabes que quieres, y que realmente necesitas escribir pero no sabes ni como empezar, ni que escribir, ni como terminar.
Supongo que los días malos nos ayudan a saber lo que no queremos en la vida, a enfrentarnos con la tristeza cara a cara y decirle ; ¡YO GANO!
Es agotador sentirte en una burbuja de melancolía, y no tener una idea clara de por qué.
Y sí, mi escritor preferido dice que empezó a ser feliz cuando dejo de preguntarse por qué, cuando olvidó el por qué de las cosas.
Yo estoy en una étapa en la que los por qués, los cuandos y las horas, me importan. Quizás es que no me gusta la improvisación, o no, mejor dicho, me gusta la improvisacion y a la vez me asusta enormente. Debo admitir cuánto me gusta tenerlo todo bajo control, así es más complicado estar decepcionada con algo porque desde ya sabes que va a pasar o no va a pasar.
Sé que hay infinitos momentos, cuantos, horas y por qués que simplemente no se pueden controlar, solo hay que ser paciente y decir, SÉ QUE LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR.
Y sé que va a llegar el momento en que vivir improvisadamente no me duela, y me rompa un `poquito el corazón cada día.
Llegará el momento en que sepa lo que quiero, en que pueda cumplir lo que ya tengo claro que quiero.
Sin embargo de momento me toca aguantar, luchar, y no rendirme nunca.
En la vida, hay fases que debemos afrontar primero para luego estar preparados.
Ahora estoy en la fase de confusión, lágrimas y días tristes.
Nadie dijo que fuese fácil. Tampoco nadie comentó que era imposible.




sábado, 25 de julio de 2015

I am a good girl with bad habits



Dedicaré mi primer post para explicar porqué considero que soy una buena chica con malos hábitos:
Me hago daño a mi misma, no físicamente, solo pensando que sería mejor no estar aquí, que ojalá fuese diferente y un sin fin de pensamientos negativos que solo me ayudan a sentirme muy mal.
Soy una persona muy difícil, tengo mucho carácter, y soy orgullosa, a parte de ser una cabezota sin remedio, luego, está como tendría que ser y no soy, debería hablar más, opinar más, estar menos distraida, ser menos torpe, menos inquieta, menos vaga...
No soporto que me digan lo que tengo que hacer, no me gusta que me presionen y no hago las cosas simplemente porque sí.
Me gusta ayudar, y sobretodo escuchar ya que no soy muy buena hablando.
Decidí dejar de escribirle a quien no lo hacía, decidí poner punto y final a lo que me molestaba profundamente pero... ¿Para qué mentir? No voy a cambiar, voy a seguir metiendo la pata tanto como respiro, voy a actuar como me salga en cada momento, voy a tomar mis propias decisiones y a hacerme responsable de ellas. No voy a dejar que nadie me pase por encima,ya que no soy mas que nadie, pero tampoco menos que nadie.
Y si no puedes entender que soy humana, que cometo errores de los que luego me arrepiento, que tengo una mente inquieta y una continua sensación de ser molesta, significa que no me conoces en absoluto.
No voy a escribirte si tu no lo haces, aunque quiera hacerlo, no voy a poder superar el pensar que molesto iniciando una conversación que tal vez alguien no quiere tener.
No voy a ser como otras chicas, lo siento, no puedo.
Tengo mi propia personalidad y lo sé, sé que puedo llegar a ser rara, y en un momento estar muy feliz y al otro venirme abajo como si fuese un barco de papel que olvida como navegar.
Soy de extremos, de emociones fuertes, o me quieres o me odias y si me odias, sabes donde está la puerta.
No voy a aguantar tener que verle la cara a alguien que está continuamente en una persecución contra mi.Y sí, entiendo que las personas se equivocan, y que cometen errores (nadie lo hará más que yo), pero eso no implica que porque "lo siento" exista puedas hacer daño todas las veces que quieras y luego utilizarlo como un comodín. No, las cosas no funcionan así.
Es muy simple, si eres bueno conmigo, yo seré el doble de buena contigo sin embargo si vas a causarme daño una y otra vez, te diré que te vayas porque no puedo soportar el hecho de tener que aguantar a alguien que no me quiere ni ver.
Tal vez no sé lo que quiero, pero tengo muy claro lo que no quiero.
Y sí algo sé por encima de todo, es que solo quiero disfrutar de las pequeñas cosas, de las personas que me hacen brillar, que me hacen feliz.